Vivimos en una época de miedo. No sólo en el capítulo económico, sino en muchos ámbitos, en el personal (a nivel global), en el cultural (según Ortega), en el político (faltan estadistas o grandes líderes internacionales), incluso faltan grandes figuras humanistas, o nos faltan al gran público que "haberlas haylas", por supuesto miedo al futuro derivado de todo lo anterior (la posibilidad de no tener servicios sociales, no tener trabajo, perder estatus y con ello relaciones...).
Me ha dado por pensar en el miedo al ver el libro de Joaquín Estefania "La Economía del Miedo", que prometo comprar y leer cuando resuelva los 3 estantes de libros pendientes. Pero ese título me ha recordado otro: "El Miedo a los Bárbaros" de Tvetan Todorov. Un estudio político sobre la pérdida de preeminencia de Europa, sobre el fracaso de la ciudadanía europea y como puede haber soluciones.
También a otro título "Manifiesto de Economistas Aterrados" este es de varios autores, pero analizan la situación económica actual y las posibles soluciones que podrían funcionar para recuperar la economía.
Aunque no he leído el libro de Estefanía, imagino que también dará unas soluciones que, posiblemente, den con la fórmula de una posible salida. He aquí otra causa de incertidumbre, al hablar de soluciones usamos el imperfecto o el condicional. No tenemos seguridad ni en la solución, por lo que las medidas adoptadas hasta la escritura de esos libros provocan serias dudas.
Son tres títulos de ensayos muy recientes (no más de 2 años) que tienen el miedo como eje principal, y eso asusta. Porque una sociedad con miedo es una sociedad que puede caer en las garras de los déspotas en una posible búsqueda de seguridad. Hay utopías que hablan de ello, mejor dicho, contrautopías, por ejemplo "1984" o "V de Vendetta", podríamos incluir "Farenheid 451".
Una época como la actual, en la que no hay un liderazgo claro que nos aglutine y nos haga hacer frente común a todos esos miedos es uno de los peores escenarios posibles para la humanidad. El miedo al milenarismo fue una de las causas de recrudecimiento de la Edad Media con la pérdida del conocimiento clásico. Cómo siempre desde un punto de vista etnocentrista europeo cristiano, porque en Bagdad y en Damásco no había miedo ninguno, tampoco en Córdoba.
Si ponemos por ejemplo esa crisis del año mil en la cultura cristiana y en la musulmana. En Europa la pérdida de la cultura clásica provoca el surgimiento de enfermedades, de hambrunas y de mortandad. Se había abandonado el agua pura (acueductos y cloacas) y la ciencia médica había sufrido un retroceso. A la pérdida de la figura del Emperador (romano primero y Carlomagno después) los pueblos van conformando pequeños estados. Se cierran en su burbuja. Además hay que tener en cuenta que la Europa Católica comienza en los Pirineos, y que la península ibérica es una zona en guerra constante. Los reinos cristianos en Occidente habían avanzado hasta Zamora, pero en el Este no se había llegado ni a Teruel.
Además en el elemento aglutinador de los cristianos, el papado, surge un cisma interno, comienzan las herejías y eso debilita los lazos sociales y provoca aún mayor inseguridad y que se de por pensar y solucionar antes los problemas espirituales que los materiales de la época.
Sin embargo en el Islam el califato de Córdoba y el de Bagdad (cada una en una punta del mundo conocido) hacen que los pueblos tengan un referente de poder fuerte tanto en lo espiritual como en los político, florecen las ciencias y las artes en ambas sedes y su cultura es muy superior a la cristiana.
Someramente, y por tanto incorrectamente, podríamos resumirlo así. Lo que nos queda por preguntarnos es ¿lograremos esa unión y ese espíritu de hacer frente a la adversidad en unos años o en unos siglos?