Nadie sabe, y si dice que lo sabe miente cual bellaco, los cambios que produce la vida. En mi caso los cambios anunciados, no hacen que sean menos onerosos, ni menos dolorosos.
Sin embargo, el cambio es sinónimo de continuidad,de nuevos retos o de retrocesos. O de ambas cosas a la vez. Cambios que no queriamos que se produjerán o produjesen, cambios vitales que te hacen cuestionar el sentido de tu rumbo de vida.
A estos cambios nos enfrentamos de dos maneras: derrumbándonos y haciéndonos llevar por la corriente, o como los tercios legionarios, apretandolos dientes, diciendo que esta vida es muy perra y avanzando bajo la metralla sin más cobertura que la propia.
Mi opción es la segunda, y aunque la vida ataque con artillería, tanques, aviación y bombas inteligentes, pienso seguir adelante, con paso de carga, como si yo sólo fuera la Brigada Ligera en Balaclava. Y aunque tenga el mismo final que los gloriosos 500.
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